Los ómnibus en Yerba Buena
Tomar un ómnibus en Yerba Buena es una hazaña. Paran siempre a mitad de la avenida y la primera acción del pasajero es trepar por un alto escalón, ya sea con una pierna rota, con 100 años de edad, embarazada o con un bebé. La regla es democrática: hay que marcar la tarjeta en el momento en el que el chofer arranca y uno se cuelga de algún soporte si es que los hay. Cuidado si se sienta adelante, puede salir expulsado. Además, tienen ingredientes tradicionales: ventanas que no cierran, calor en verano, frío en invierno, suciedad todo el año. Y el pasajero rehén, mientras anuncian una nueva suba del boleto.
Carmen Perilli
carmenperilli@gmail.com
Abandono del Estado
Tucumán explota de a poco, pero en forma sostenida, cada día, todas las semanas, todos los meses, desde hace años. Enumerar las falencias sería traer a colación miles de correos de lectores, por ejemplo, y ninguna respuesta, o casi ninguna. Cada día una nueva cuadra se inunda con líquidos cloacales, mezclados con residuos urbanos arrojados desde autos, motos, micros y por los propios vecinos, más el agua potable que borbotea de algún caño roto y que falta en más de un hogar. En el tránsito desbocado; en los automovilistas hablando por su celular; en los motociclistas, esquivando luces de semáforos o filas de autos, circulando velozmente por las veredas sin importarles el peatón porque, pobres, no tienen la paciencia necesaria y la educación requerida. Son los peores. En quienes nos cobran no sabemos por qué, cuando estacionamos nuestro auto. En los limpiavidrios en algunas esquinas de la ciudad, y miles de cosas y casos más. Sí señor, Tucumán explota, pero culturalmente, desde hace años y nadie hace nada. Y cuando digo nadie, me refiero a la responsabilidad de los gobernantes, esos que cada dos o cuatro años caen por casa las boletas pidiendo el voto. Tucumán sufre del abandono agravado del Estado y requiere urgente atención, o el colapso va a ser dramático porque… alguna vez vendrá el colapso y lo vamos a sentir; mientras tanto, nadie hace nada.
Rubén Quintans
rdq53@yahoo.com.ar
Ejemplo para hijos y nietos
Somos una generación de mediocres, poca educación, apáticos, conformistas, charlatanes, que lo haga el otro; dejo que los malos venzan a los buenos; los buenos, desinflados de mirar para el otro lado. Vos... cincuentón, sesentón, te faltó coraje... Nos quedan unos años en esta vida, hoy tenés que reaccionar, ser un activo ejemplo para tus hijos. Abrí tranqueras, levantá tu frente y empezá a sembrar para tu sociedad. ¡Tus hijos tras tu espalda estarán, y tus nietos cosecharán lo que a tiempo, con amor, lograste cultivar!
Daniel Asfoura
Las Salinas - Burruyacu